Guía completa

Lo que suelen preguntarnos en el mostrador

«¿Me vale cualquier aceite con la misma viscosidad?» No. Además de la viscosidad, cada fabricante exige una norma concreta. Muchos motores modernos, sobre todo los diésel con filtro de partículas, necesitan aceites de bajas cenizas. Uno que no cumple la norma puede acortar la vida del filtro o del turbo aunque el número en el envase coincida.

«Hago pocos kilómetros, ¿puedo estirarlo?» El aceite también envejece con el tiempo y con los arranques en frío. Un coche que solo hace trayectos cortos por el pueblo acumula humedad y combustible sin quemar en el cárter. Por eso, aunque no llegues a los kilómetros, se recomienda cambiarlo al menos una vez al año.

«¿Por qué me dicen que mi uso es severo si no corro?» Porque uso severo no significa conducir rápido. Significa muchos arranques en frío, mucho ralentí, atascos, remolque o ambientes con polvo. Es justo el día a día de quien sale de Móstoles hacia Madrid en hora punta.

Los cuatro filtros

  • Aceite: se cambia siempre con el aceite. Retiene las partículas que arrastra el lubricante.
  • Aire: protege el motor del polvo. En verano, con el campo seco y caminos de tierra, se ensucia más rápido.
  • Combustible: en los diésel es especialmente importante, porque protege bomba e inyectores del agua y la suciedad.
  • Habitáculo: filtra el aire que respiras dentro del coche. Cuando está saturado, el climatizador rinde menos y aparecen olores.

No todos se cambian en cada visita. Seguimos el plan del fabricante y el estado real de cada filtro.

Furgonetas que no paran

Para las furgonetas de reparto y de autónomos que trabajan desde los polígonos del municipio, el cambio de aceite es la base de todo. Muchas horas de motor, paradas constantes y carga hacen que respetar los intervalos sea la forma más sencilla de evitar averías serias. Si tu furgoneta es tu herramienta, pide cita con antelación para adaptarnos a tu jornada.

Comprueba el nivel entre cambios

Un cambio de aceite a tiempo no sustituye a mirar la varilla de vez en cuando. Hazlo con el coche en llano y el motor frío o tras unos minutos parado, siguiendo las indicaciones del manual. Algunos motores consumen algo de aceite de forma normal, y otros empiezan a hacerlo por desgaste o por una fuga. Si ves que el nivel baja de forma apreciable entre revisiones, cuéntanoslo para revisarlo.

Más que vaciar y llenar

Con el coche en el elevador aprovechamos para revisar fugas de aceite y refrigerante, el estado de correas, frenos y neumáticos y el funcionamiento de las luces. No cambiamos nada sin consultarte: si vemos algo, te lo enseñamos y decides. Si necesitas algo más completo, tienes la revisión y mantenimiento.

El coste depende del motor y de los filtros que correspondan; pide presupuesto sin compromiso en contacto.