Guía completa
La ciudad de los badenes
Quien conduce a diario por Móstoles conoce el ritual: badén, paso elevado, rotonda, bordillo al aparcar. Ninguno de esos golpes estropea la dirección por sí solo, pero se acumulan año tras año en las piezas que unen el volante con las ruedas: rótulas, bieletas de la barra estabilizadora, silentblocks y la propia cremallera. El resultado se nota poco a poco: un golpeteo nuevo, un volante que ya no queda recto, neumáticos que se gastan por el borde.
Cómo localizamos el problema
Una holgura no siempre se nota en marcha. Por eso subimos el coche y, con las ruedas en el aire, las movemos en las dos direcciones buscando juego. Agarramos cada rótula y cada bieleta mientras otra persona mueve el volante. Revisamos los fuelles de la cremallera: si están rotos, entra suciedad y agua y el desgaste interior se acelera.
Si el coche tiene dirección hidráulica, miramos el nivel de líquido, las mangueras y la bomba. Si es eléctrica, conectamos la diagnosis porque los fallos suelen estar en el motor de asistencia, en el sensor de par o en la alimentación.
Lo que más cambiamos
- Bieletas. Son las que más sufren con los badenes. Su golpeteo seco es muy característico.
- Rótulas de dirección. Cuando tienen holgura, el coche pierde precisión y el desgaste de neumáticos se dispara.
- Rótulas de suspensión y silentblocks. Dan ruidos y una sensación de coche flotante.
- Fuelles. Una pieza barata que protege una muy cara.
- Cremallera. Menos frecuente, pero cuando tiene holgura interna o pierde líquido hay que repararla o sustituirla.
Siempre se termina alineando
Tocar cualquier pieza de la dirección cambia la geometría. Por eso cerramos cada reparación con una alineación y, en los coches que lo requieren, con la calibración del sensor de ángulo de volante para que el control de estabilidad no se confunda.
La ITV también lo mira
Las holguras de dirección son uno de los defectos más habituales en la inspección. Si tienes la ITV cerca y notas golpeteos, conviene revisarlo antes para no tener que volver a la estación.
Qué puedes hacer tú
Fíjate en si el volante queda recto en una recta sin pendiente lateral, escucha al pasar los badenes con la ventanilla bajada y mira el desgaste de los neumáticos delanteros: si un borde está más gastado que el otro, algo no está bien.
Furgonetas y SUV
Los vehículos pesados, como las furgonetas de reparto o los SUV familiares cargados para un viaje, castigan más las rótulas y los extremos de dirección. Si haces muchos kilómetros con carga, revisar la dirección en cada cambio de aceite evita sorpresas. En coches con neumáticos de perfil bajo, además, cada golpe contra el bordillo llega con menos amortiguación a la dirección, y conviene comprobar la alineación después de un impacto fuerte.
Si notas algo raro, pide cita o presupuesto sin compromiso y lo comprobamos en el elevador.