Guía completa
Aparcar en paralelo tiene un precio
En calles con aparcamiento en cordón y bordillos altos, rozar la llanta al aparcar es casi inevitable. Las llantas grandes de los SUV y los neumáticos de perfil bajo, cada vez más comunes, dejan la llanta más expuesta. El resultado: arañazos en el borde, pintura saltada y, con el tiempo, óxido blanco en las llantas de aluminio.
Estético o estructural
Lo primero es saber qué tipo de daño hay. Desmontamos la rueda y la revisamos:
- Rozadura superficial. Afecta solo a la pintura y a una capa fina de aluminio. Se repara rellenando, lijando y pintando.
- Deformación. La llanta está doblada, aunque sea poco. Lo comprobamos haciéndola girar. Si vibra o pierde aire, hay que valorarla con más cuidado.
- Fisura. Una grieta en la llanta es un riesgo. En ese caso no se repara por estética: se sustituye.
No vamos a pintar bonita una llanta que no es segura.
El proceso
- Desmontamos el neumático para trabajar la llanta entera.
- Lijamos la zona dañada y eliminamos el óxido.
- Rellenamos las marcas profundas y volvemos a lijar hasta dejarla lisa.
- Aplicamos imprimación, color y barniz, buscando el tono más parecido al original.
- Montamos el neumático, cambiamos la válvula y equilibramos.
Si el resto de la llanta está muy castigado, a veces compensa pintarla entera para que el color sea uniforme. Te lo planteamos con fotos.
Llantas diamantadas
Algunas llantas tienen la cara mecanizada, con brillo metálico y un barniz transparente encima. Repararlas bien exige un torno específico. No todas lo admiten y no todos los daños se pueden corregir así. Te decimos si es viable antes de comprometer nada.
Fugas lentas de aire
Una pérdida de presión que aparece cada pocas semanas, sin pinchazo visible, a menudo viene de la llanta: corrosión en la zona donde asienta el neumático. Se limpia, se trata y se monta con sellador. Es una reparación sencilla que evita circular con presiones bajas.
Después del golpe
Si has dado un golpe fuerte contra un bordillo o un bache, revisa también la alineación. Un impacto así puede desajustar la dirección aunque la llanta parezca intacta.
Para empezar
Coches de flota y de renting
Si devuelves un coche de renting o vendes tu coche, unas llantas con rozaduras pesan en la valoración. Reparar las marcas antes suele salir más a cuenta que asumir la penalización o la rebaja. Te decimos qué daños merece la pena arreglar y cuáles no se notan.
Mantenimiento
Lavar las llantas con regularidad evita que el polvo de freno, que es corrosivo, se incruste en el barniz. Usa productos específicos y evita los ácidos fuertes, que dañan el acabado.
Haz una foto de cada llanta dañada, con el daño de cerca y la llanta entera, y mándanosla. Te orientamos sobre qué tiene arreglo y qué no. Pide presupuesto sin compromiso.