Guía completa

En un coche de tracción delantera, las ruedas que empujan son también las que giran. Para transmitir la fuerza del motor con la rueda girada y subiendo y bajando con la suspensión, cada palier lleva dos juntas homocinéticas, protegidas por unos fuelles de goma llenos de grasa. Es un sistema robusto, siempre que la grasa se quede dentro.

El fuelle, la pieza clave

Todo empieza casi siempre por un fuelle. Con los años, el calor y los giros, la goma se agrieta. Por la grieta sale la grasa, que salpica el interior de la llanta, y entra agua y polvo. La junta empieza a desgastarse sin lubricación y, al cabo de un tiempo, aparece el ruido.

Si el fuelle roto se detecta a tiempo, cambiarlo y rellenar de grasa es un trabajo pequeño. Por eso revisamos los fuelles cada vez que un coche sube al elevador, aunque venga por otra cosa.

El sonido que lo delata

El síntoma clásico es un chasquido rítmico, clac-clac-clac, al girar con el volante muy torcido y acelerando suavemente. En una ciudad con tantas rotondas como Móstoles, es fácil reconocerlo: se oye al salir de ellas o al maniobrar en un aparcamiento. Si el ruido viene del lado contrario al que giras, apunta a la junta de esa rueda.

Una vibración que aparece al acelerar con fuerza, en línea recta, suele venir de la junta interior, la que va pegada a la caja de cambios.

Qué hacemos

  1. Prueba de giros cerrados a los dos lados para confirmar el lado.
  2. Elevador: revisión de ambos fuelles de cada palier.
  3. Comprobación de holguras moviendo el palier con la mano.
  4. Propuesta: fuelle, junta o palier completo.

En muchos coches compensa cambiar el palier completo cuando la junta está dañada, porque viene montado y equilibrado. En otros se puede cambiar solo la junta. Te explicamos las dos opciones.

Furgonetas y coches cargados

Las furgonetas de reparto que se mueven entre los polígonos de la zona hacen muchas maniobras con carga y giros cerrados en muelles de carga. Sus palieres trabajan más. Si tienes una furgoneta, pide que miren los fuelles en cada mantenimiento.

No es un ruido para convivir

Hay quien se acostumbra al clac-clac durante meses. El problema es que la junta sigue desgastándose y, si llega a romperse, el coche se queda sin tracción en esa rueda, a veces en mitad de una incorporación. Cuanto antes se cambie, más sencilla es la reparación.

Para la ITV

Un fuelle de transmisión roto es defecto en la inspección. Si tienes la cita cerca y ves grasa en el interior de la llanta, revísalo antes.

Un consejo: cuando lleves el coche a lavar a presión, evita apuntar directamente a los fuelles. El chorro puede dañar una goma ya envejecida y meter agua en la junta.

¿Oyes ruido al girar? Pide cita o presupuesto sin compromiso.