Guía completa
Una mañana de enero, con escarcha en el parabrisas, el coche tarda cinco o seis segundos en prender cuando antes lo hacía al instante. Por la tarde, ya templado, arranca bien. Esta historia la oímos a menudo en el taller y, aunque hay varios sospechosos, el sensor de árbol de levas suele estar en la lista.
Qué hace esta pieza y por qué importa
El cigüeñal da dos vueltas por cada ciclo completo del motor. Con la señal del cigüeñal la centralita sabe dónde está cada pistón, pero no si ese pistón va subiendo en compresión o en escape. Esa información la aporta el sensor de árbol de levas, también llamado sensor de fase. Sin él, la centralita tiene que adivinar o esperar a confirmar la posición, y eso se traduce en arranques más largos, inyección menos precisa y, en algunos motores, un recorte de potencia de seguridad.
Hay motores con un solo sensor y otros con uno por cada árbol, de modo que el primer trabajo es saber exactamente cuál de ellos se está quejando.
Un caso típico en el taller
Pongamos un turismo familiar de gasolina que llega con el testigo de motor encendido y un código de la familia P0340. El dueño trabaja en Madrid y sube cada día por la A-5. Nos cuenta que el problema empezó con el frío y que alguna vez, al arrancar, el motor ha tosido un par de veces.
Lo primero es no correr. Leemos la memoria completa: no solo el código activo, también los históricos y los de otros módulos. Después conectamos el equipo para ver en pantalla la señal del sensor de fase junto a la del cigüeñal mientras el motor gira. Si la señal de levas aparece con huecos o con forma irregular, el sensor va mal. Si la señal es buena pero llega desplazada respecto a la del cigüeñal, el problema está en otra parte.
En este caso concreto, al mover ligeramente el conector, la señal desaparecía. El sensor estaba bien; el terminal del conector tenía óxido y holgura. Limpieza, terminal nuevo y prueba. Resultado: arranque normal y sin códigos.
Cuando el sensor no es el culpable
Hay dos situaciones que nos hacen frenar antes de pedir la pieza:
- Códigos de correlación entre cigüeñal y árbol de levas. Pueden indicar que la distribución se ha movido, por ejemplo una cadena estirada o una correa que ha perdido tensión. Cambiar el sensor ahí no arregla nada y deja el motor en riesgo.
- Fallos que solo aparecen en caliente o con vibraciones. Suelen apuntar a cableado o conector antes que a la pieza.
Si hay sospecha de distribución, comprobamos el calado y te explicamos lo que hemos visto antes de seguir. Puedes ver más sobre ese trabajo en distribución.
Lo que conviene que sepas antes de traerlo
Si el coche arranca y circula sin tirones, puedes traerlo sin grúa. Apunta cuándo falla: en frío, en caliente, al salir de un atasco o después de lavar el motor. Esos detalles ahorran tiempo de diagnóstico. Si además notas que el motor suena distinto, con un tableteo al arrancar, dínoslo, porque puede orientar hacia la distribución.
Tras la reparación, en algunos motores hay que hacer una adaptación con el equipo de diagnosis para que la centralita vuelva a aprender la referencia de fase. Lo hacemos en el mismo trabajo y, antes de entregarte el coche, repetimos un arranque con el motor frío para asegurarnos de que el síntoma ha desaparecido.
Si quieres que le echemos un vistazo, escríbenos desde contacto y te damos cita.