Guía completa
Las preguntas que te haremos en recepción
Con esta avería, la conversación inicial vale más que cualquier lectura de códigos. Estas son las preguntas que solemos hacer y el motivo de cada una:
¿Se apaga en frío o después de un rato conduciendo? Un sensor de cigüeñal que empieza a fallar casi siempre lo hace en caliente. La bobina interna se dilata con la temperatura y la señal se debilita hasta desaparecer. Si el coche se apaga siempre a los veinte o treinta minutos, vamos bien encaminados.
¿Cuánto tarda en volver a arrancar? Si arranca tras unos minutos de espera, coincide con un sensor que necesita enfriarse. Si no vuelve a arrancar en horas, la sospecha se amplía a la bomba de combustible, al relé principal o a la propia centralita.
¿La aguja del cuentavueltas cae antes de apagarse? La centralita calcula el régimen a partir de este sensor. Si la aguja se desploma a cero un instante antes de que el motor se corte, es una pista muy buena.
¿Te han tocado algo cerca hace poco? Un cambio de embrague, una reparación de la caja de cambios o un golpe en los bajos pueden dejar el sensor mal asentado o el cable pellizcado.
Por qué lo probamos con el motor caliente
Un sensor que falla en caliente da lecturas perfectas en frío. Si lo comprobáramos recién llegado el coche, tras unos minutos de cola, quizá no veríamos nada. Por eso lo dejamos al ralentí hasta temperatura de trabajo, a veces con carga eléctrica añadida, y observamos la señal en la pantalla del equipo.
Los veranos de Móstoles ayudan a sacar la avería a la luz: un trayecto en hora punta hacia Madrid con el termómetro alto deja el compartimento del motor muy caliente, y es justo ahí cuando el sensor dice basta. Muchos clientes nos cuentan que el coche se paró en plena retención y que, tras esperar en el arcén, arrancó sin problema.
Sensor, cable o corona
Que el código apunte al circuito del sensor no significa que la pieza esté mal. Revisamos tres cosas:
- El sensor, midiendo su señal mientras el motor gira.
- El cableado y el conector, moviéndolos con el motor en marcha para ver si la señal se corta. Aceite, óxido o un cable rozado causan el mismo síntoma.
- La corona dentada o rueda fónica. Si le falta un diente o está sucia de virutas, el sensor lee mal aunque esté nuevo.
Solo cuando sabemos cuál de las tres falla, montamos lo necesario. Después borramos los códigos y repetimos el ciclo completo: frío, caliente, parada corta y nuevo arranque.
Si se te para en la carretera
Pon las luces de emergencia, busca un lugar seguro y espera unos minutos antes de intentar arrancar. Si vuelve a ponerse en marcha, ven directo al taller sin desvíos. Si no arranca, mejor pedir asistencia que forzar el motor de arranque una y otra vez, porque así gastas batería y no ganas nada.
Para cualquier duda o para pedir cita, escríbenos desde contacto. Si quieres saber más sobre el sensor que trabaja en pareja con este, mira la ficha del sensor de árbol de levas.