Guía completa

Una avería que se confunde con muchas otras

Un coche que de repente no tira puede tener el turbo mal, la EGR atascada, el filtro de partículas lleno o simplemente un manguito suelto. El caudalímetro está en esa lista y, como es una pieza relativamente sencilla de cambiar, a menudo se sustituye sin comprobarlo. A veces acierta. Otras, el problema sigue igual.

Nuestra manera de trabajar es al revés: medir primero.

Lo que preguntamos antes de conectar

  • ¿La pérdida de potencia es constante o solo al acelerar fuerte? Si es al pedir mucho, la sospecha va hacia admisión y turbo.
  • ¿Echa más humo de lo normal? En diésel, un caudalímetro que lee mal puede provocar mezcla rica y humo negro.
  • ¿Ha entrado en modo de emergencia? Si el coche se recupera al apagarlo y encenderlo, la centralita está detectando valores fuera de rango.
  • ¿Cuándo cambiaste el filtro de aire? Un filtro saturado o mal montado deja pasar suciedad hacia el sensor.

Cómo lo comprobamos

Con el equipo de diagnosis vemos en tiempo real cuánto aire informa el caudalímetro al ralentí y al acelerar. Esos valores tienen que ser coherentes con el motor y las revoluciones. Si el sensor marca menos de lo esperado, puede estar sucio o averiado, pero también puede que haya una fuga de aire después de él: un manguito del turbo rajado o una abrazadera floja. En ese caso el aire medido es correcto y el que llega al motor no.

Por eso revisamos toda la línea de admisión antes de pedir el sensor. Si al final es el caudalímetro, lo sustituimos, borramos errores y repetimos la prueba en carretera para confirmar que los valores cuadran.

Diésel, atascos y trayectos cortos

Muchos coches en Móstoles son diésel y hacen la combinación más dura: trayectos de atasco en hora punta hacia Madrid y recorridos cortos por el municipio o hacia Alcorcón y Fuenlabrada. En ese uso, los vapores de aceite del respiradero del cárter y el hollín de la EGR circulan más por la admisión y acaban ensuciando sensores y conductos. Un caudalímetro que lee mal descompensa la mezcla, genera más hollín y carga antes el filtro de partículas.

Mantener el filtro de aire al día, según el plan del fabricante, es la mejor prevención.

Un error frecuente al cambiar el filtro de aire

Al sustituir el filtro de aire en casa, es fácil dejar mal cerrada la tapa de la caja o pellizcar la junta. Por ese hueco entra aire sin filtrar que pasa directamente por el caudalímetro, arrastrando polvo que acaba depositándose sobre el elemento sensor. También ocurre lo contrario: un filtro impregnado con demasiado aceite puede ensuciarlo. Si has hecho tú el cambio recientemente y aparecen síntomas, dínoslo.

Relacionado con el turbo

Si junto al caudalímetro aparecen avisos de presión de sobrealimentación, revisamos también el sensor de presión del turbo, porque ambos trabajan juntos para calcular la mezcla. El coste depende del modelo y de lo que aparezca en la revisión; pide presupuesto sin compromiso en contacto.