Guía completa

De dónde sale la carbonilla

Un motor moderno recircula parte de los gases de escape por la válvula EGR para reducir emisiones, y los vapores del cárter vuelven también a la admisión. Si a eso se añade hollín y aceite pulverizado, el resultado es una pasta negra que se pega en el colector, en la propia EGR y, en los gasolina de inyección directa, en la parte trasera de las válvulas de admisión.

En un coche que hace viajes largos a ritmo constante, parte de esos depósitos se queman. En uno que pasa media vida parado en la A-5 a primera hora y el resto en trayectos de diez minutos por la ciudad, se acumulan.

Lo que hacemos antes de limpiar

La descarbonización tiene buena fama y a veces se vende como remedio para todo. No lo es. Antes de proponerla queremos ver:

  1. Qué averías guarda la centralita y desde cuándo.
  2. Si el caudal de aire medido es coherente con el motor.
  3. Cómo trabaja la EGR y si cierra bien.
  4. La presión de turbo pedida frente a la real.
  5. Las correcciones de mezcla al ralentí y con carga.

Si todo apunta a admisión sucia, seguimos. Si apunta a otra cosa, te lo decimos y no te cobramos una limpieza que no va a servir.

Dos maneras de hacerlo

Tratamiento por la admisión. Con el motor en marcha se introduce un producto que ablanda y quema parte de los depósitos. Es útil cuando la suciedad es moderada.

Limpieza con desmontaje. Cuando la EGR o el colector están muy cargados, no queda otra que desmontarlos y limpiarlos a mano. Es más laborioso, pero en motores con mucha carbonilla es lo único que funciona de verdad. Aprovechamos para cambiar las juntas que se desmontan.

Después: que no vuelva tan rápido

Algunos hábitos ayudan mucho:

  • Hacer de vez en cuando un trayecto largo a ritmo sostenido, por ejemplo por la M-50 o la A-5 fuera de hora punta.
  • No apurar los cambios de aceite: un aceite degradado genera más vapores.
  • Usar el aceite con la norma que pide el fabricante, sobre todo si el coche lleva filtro de partículas.
  • No abusar del ralentí con el coche parado.

Para quién tiene sentido

Para diésel con unos cuantos años y mucho uso urbano, y para gasolina de inyección directa con kilómetros que han empezado a perder finura. En un coche que se usa sobre todo en carretera, rara vez hace falta.

Lo que no hacemos

No anulamos la válvula EGR ni el filtro de partículas para «acabar con el problema». Es ilegal, deja el coche fuera de homologación y da problemas en la ITV. Si una pieza está dañada de verdad, se repara o se sustituye; si solo está sucia, se limpia.

Si notas que el coche ha perdido alegría y quieres saber si es carbonilla u otra cosa, pide cita para la diagnosis y lo vemos con datos.