Guía completa

Una pieza que pocos conocen

Muchos motores, sobre todo diésel y turbo, llevan un pequeño intercambiador entre el circuito de aceite y el de refrigerante. Su trabajo es mantener el aceite a una temperatura estable: lo enfría en verano cuando el motor trabaja duro y ayuda a que se caliente antes en invierno. Suele estar junto al soporte del filtro de aceite y pasa desapercibido hasta que falla.

Los tres síntomas típicos

Aceite en el refrigerante. Abres el vaso de expansión y ves una película marrón flotando. El aceite, que va a más presión, se ha colado al circuito de agua.

Refrigerante en el aceite. Bajo el tapón de llenado aparece una pasta clara, como mayonesa. Hay que tener cuidado: las mañanas frías de invierno también pueden dejar algo de condensación en coches que solo hacen trayectos cortos, así que no siempre significa avería. Por eso no sacamos conclusiones de un vistazo.

Fuga exterior. Aceite goteando por la zona del filtro, con mancha en el suelo del garaje. Normalmente son las juntas del enfriador o del soporte.

Antes de pensar en la culata

Cuando aparece mezcla de aceite y refrigerante, mucha gente piensa directamente en la junta de culata, que es una reparación mucho mayor. En bastantes ocasiones el culpable es el enfriador. Para distinguirlo:

  1. Presurizamos el circuito de refrigeración y vigilamos si la presión baja.
  2. Comprobamos si hay gases de combustión en el refrigerante, señal más propia de la culata.
  3. Revisamos temperaturas y comportamiento en marcha.

Con eso te decimos qué es más probable y empezamos por lo más sencillo.

La reparación completa

Cambiar el enfriador o sus juntas es solo una parte. Si el aceite ha pasado al circuito de agua, hay que lavarlo bien; si no, los restos acaban en el radiador y la calefacción. Si el refrigerante ha pasado al aceite, cambiamos aceite y filtro, y a veces repetimos el cambio tras unos kilómetros para eliminar restos.

Verano en Móstoles

En pleno verano, con temperaturas altas y retenciones en la A-5 o la M-50, el motor trabaja caliente y parado. Es cuando un enfriador cansado o un circuito con refrigerante viejo empiezan a dar guerra. Mantener el refrigerante al día, con el tipo que marca el fabricante, es la mejor prevención.

Lo que puedes vigilar tú

Con el motor frío, mira el vaso de expansión una vez al mes y el tapón de aceite de vez en cuando. Si ves algo raro, haz una foto y mándanosla: muchas veces basta para orientar.

Qué refrigerante usar

Cada fabricante especifica un tipo de refrigerante, y mezclar tipos distintos o rellenar solo con agua del grifo acelera la corrosión interna de enfriadores, radiadores y bomba. Si en algún momento has tenido que rellenar el vaso con lo que tenías a mano, coméntanoslo: conviene vaciar y llenar con el producto correcto.

Pide cita o presupuesto sin compromiso si sospechas de mezcla de fluidos.