Guía completa
Un coche bien no pierde refrigerante. Si cada cierto tiempo tienes que rellenar el vaso de expansión, hay una fuga, aunque no veas mancha. Y en verano, con los atascos de la A-5 y la M-50 a pleno sol, una fuga pequeña puede convertirse en un motor recalentado en pocos minutos.
Fuga exterior
La mayoría de pérdidas son visibles si se sabe dónde mirar:
- Manguitos. Se agrietan con el calor y los años, sobre todo en los codos y en las abrazaderas.
- Radiador. Sus tanques de plástico se rajan, o el panal se perfora por corrosión o por una piedra.
- Bomba de agua. Tiene un pequeño orificio de testigo; si gotea por ahí, el retén interno está gastado.
- Termostato y su carcasa. La junta o la propia carcasa de plástico pueden fisurarse.
- Vaso de expansión y tapón. Un tapón que no mantiene la presión deja escapar líquido en caliente.
Cómo la encontramos
Con el motor frío, colocamos un comprobador en el vaso y presurizamos el circuito a la presión de trabajo. Si la aguja baja, hay fuga, y con el circuito presurizado suele aparecer la gota. Algunas fugas solo salen con el motor caliente, cuando los materiales se dilatan, así que repetimos la comprobación tras un rato en marcha.
Cuando no se ve nada
Si el nivel baja y no hay ninguna fuga exterior, el refrigerante se está yendo por dentro. Puede pasar al aceite a través del enfriador o de la junta de culata, o a la cámara de combustión. Para distinguirlo:
- Revisamos el aceite y el tapón de llenado.
- Usamos un detector que reacciona a los gases de combustión en el refrigerante.
- Miramos el humo del escape en frío.
La junta de culata es lo que todo el mundo teme, pero no siempre es la culpable. Por eso descartamos primero lo más sencillo.
Verano y heladas
En verano, una fuga se nota por la temperatura. En invierno, un circuito con refrigerante rebajado con agua pierde protección anticongelante: en las mañanas de helada de Móstoles puede llegar a congelarse en el radiador y romper algo. Usar el refrigerante que pide el fabricante, en la concentración correcta, evita ambos problemas.
Si la temperatura sube en marcha
Apaga el aire acondicionado, pon la calefacción al máximo para sacar calor del motor y, en cuanto puedas, para en un sitio seguro. No abras el vaso en caliente: el líquido está a presión y quema. Avísanos y te decimos cómo actuar.
Después de reparar
Rellenamos con el refrigerante correcto y purgamos el aire del circuito, porque una burbuja atrapada puede provocar sobrecalentamientos localizados o calefacción que no calienta.
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