Guía completa
Del garaje al taller
Muchas comunidades de vecinos de Móstoles tienen garaje común, y una mancha de aceite en la plaza es lo primero que delata una fuga. A veces es una gota cada varios días; otras, un pequeño charco. En ambos casos, el aceite sale de algún sitio concreto, y encontrarlo es la mitad del trabajo.
Por qué cuesta encontrarla
El aceite que se escapa baja por el motor, se extiende con el aire de la marcha y acaba goteando en un punto que no tiene por qué ser el de la fuga. Si el motor está sucio de aceite viejo, es imposible saber dónde empieza. Por eso, antes de nada:
- Limpiamos el motor en las zonas sospechosas.
- Lo arrancamos y, si hace falta, damos un recorrido corto.
- Buscamos el punto más alto donde aparece aceite fresco.
En casos difíciles se usa un colorante en el aceite que brilla con luz ultravioleta y marca el camino.
Los sospechosos habituales
- Tapa de balancines. Su junta se endurece con el calor. Suele dejar el motor húmedo por arriba y, a veces, aceite sobre el escape.
- Junta del cárter. Fuga por la parte baja del motor.
- Tapón de vaciado. Una arandela no sustituida en el último cambio de aceite.
- Filtro de aceite. Mal apretado o con la junta pellizcada.
- Retenes del cigüeñal. El delantero queda detrás de la distribución y el trasero, entre motor y caja: son las reparaciones más laboriosas.
- Soporte del filtro o enfriador de aceite. En muchos motores diésel.
Fuga o consumo
No toda bajada de nivel es una fuga. Si el aceite baja y no hay manchas ni humedad en el motor, puede estar quemándose: segmentos, guías de válvula o un turbo con retenes gastados. En ese caso miramos el humo del escape y el estado de la admisión. Es otro diagnóstico y lo tratamos aparte.
Calor y retenciones
Las juntas envejecen con los ciclos de calor. Un coche que hace atascos de verano en la A-5 con el motor muy caliente y parado somete las juntas a más estrés que uno que circula fluido. No es motivo de alarma, pero explica por qué algunos coches empiezan a sudar aceite antes que otros.
Reparar bien
Cada junta o retén tiene su procedimiento y su sellador, si lo lleva. Usar silicona donde va una junta, o al revés, suele acabar en otra fuga. Seguimos lo que indica el fabricante y, tras la reparación, revisamos el nivel y el punto de fuga después de unos días de uso.
Mientras tanto
Si no puedes traer el coche enseguida, vigila el nivel cada semana con el motor frío y en llano, y rellena con el aceite que indica el fabricante si baja de la marca mínima. Nunca circules con el testigo de presión de aceite encendido: es una de las pocas averías en las que hay que parar el motor de inmediato.
Si tienes una mancha en el garaje, haz una foto de dónde cae y del color. Pide cita o presupuesto sin compromiso.