Guía completa
De dentro hacia fuera
Un escape no se suele romper de golpe. Lo habitual es que se oxide por dentro durante años hasta que un día aparece un agujero. La razón es curiosa: al quemar combustible se produce agua. En trayectos largos, el escape se calienta y esa agua sale en forma de vapor. En trayectos cortos, como los de muchos coches que solo se mueven por Móstoles, el escape no llega a calentarse del todo, el agua se condensa en el silencioso y lo corroe lentamente.
Por eso no es raro ver escapes podridos en coches con pocos kilómetros pero muchos años de uso urbano.
Cómo lo revisamos
- Escuchamos. Con el motor en marcha, una fuga se oye como un soplido o un petardeo rítmico.
- Subimos el coche. Recorremos el escape desde el colector hasta la salida: juntas, tubo flexible, catalizador, silenciosos y soportes.
- Buscamos hollín. Una mancha negra alrededor de una unión delata una fuga.
- Movemos el conjunto. Si se mueve demasiado, alguna goma o soporte está roto.
Las piezas que más fallan
El tubo flexible. Absorbe los movimientos del motor y, con el tiempo, se agrieta. Su fuga suena justo debajo de los pies del conductor.
El silencioso final. Es el que más agua acumula y el primero en agujerearse.
Las gomas de sujeción. Baratas y fáciles de cambiar, pero si se rompen el escape golpea contra los bajos y se raja.
Los protectores térmicos. No afectan al funcionamiento, pero cuando se sueltan producen un traqueteo metálico muy molesto.
Soldar o sustituir
Si la fuga está en una zona donde el tubo está sano, una soldadura es una solución correcta. Si el metal alrededor está fino y oxidado, la soldadura no agarra bien y la fuga reaparece en otro punto a las pocas semanas. En ese caso lo honesto es cambiar el tramo, y te lo explicamos con el coche delante.
Cuidado con el olor a gases
Si notas olor a gases dentro del coche, sobre todo con la ventilación encendida en un atasco, no lo dejes pasar. Una fuga cerca del motor puede meter monóxido en el habitáculo. Ventila y llévalo a revisar cuanto antes.
ITV y sondas
Una fuga antes de la sonda lambda deja entrar aire y falsea su lectura: el coche puede encender el testigo de motor o dar valores de emisiones extraños en la ITV. Tras cualquier reparación de escape comprobamos con diagnosis que las sondas leen bien. Si tienes la inspección cerca, revisar el escape antes te ahorra volver.
Una revisión rápida que puedes hacer
Con el coche parado y el motor en marcha, agáchate junto a la parte trasera y escucha. Si oyes soplidos o golpeteos bajo el coche, haz un vídeo y mándanoslo por WhatsApp. Muchas veces con eso ya sabemos qué tramo mirar.