Guía completa
Casi todos los diésel y muchos gasolina actuales llevan turbo. El turbo comprime el aire, pero al comprimirlo lo calienta, y el aire caliente rinde menos. Por eso, entre el turbo y el motor hay un radiador de aire, el intercooler, unido por manguitos de goma o plástico. Si algo de ese circuito pierde, el coche pierde fuerza.
Cómo se manifiesta
El síntoma más habitual es una pérdida de potencia que aparece cuando más se necesita: en una incorporación a la A-5, adelantando en la M-50 o subiendo con el coche cargado. A veces viene acompañada de un silbido que antes no estaba o de humo negro al acelerar. Si la fuga es grande, el coche entra en modo de emergencia y se enciende el testigo.
Preguntas que te haremos
- ¿Pierde fuerza siempre o solo con el motor caliente?
- ¿Has oído un silbido o un soplido nuevo?
- ¿Ha subido el consumo de aceite?
- ¿Te han tocado recientemente algo en el motor?
Un manguito que se ha soltado tras una reparación anterior es más común de lo que parece.
Cómo lo comprobamos
Primero, con la diagnosis, grabamos la presión de turbo pedida y la real durante una prueba con carga. Si la real se queda corta, sospechamos de una fuga. Después, con el motor parado, presurizamos todo el circuito de admisión y escuchamos. Una grieta en un manguito, una abrazadera floja o una fisura en el intercooler se delatan enseguida.
El aceite en el circuito
Al desmontar, es normal encontrar una capa fina de aceite: los vapores del cárter pasan por la admisión. Lo que no es normal es encontrar aceite líquido acumulado en el intercooler. Si aparece, hay que mirar por qué: un turbo con los retenes gastados o un respiradero del cárter que no funciona. Limpiar el intercooler sin resolver eso es temporal.
Manguitos: la pieza que más falla
Los manguitos soportan presión, calor y vibraciones. Con los años, la goma se agrieta por dentro, sobre todo en los pliegues. En coches que pasan muchas horas en retenciones en verano, con el vano motor muy caliente y poca ventilación, envejecen antes. Al cambiar uno, revisamos los demás y las abrazaderas.
Limpieza exterior
El intercooler suele ir delante, detrás del paragolpes. Hojas, insectos y suciedad lo tapan por fuera y reducen su capacidad de enfriar. En revisiones de coches con muchos kilómetros echamos un vistazo y, si está muy sucio, lo comentamos.
Después de la reparación
Repetimos la prueba con carga para confirmar que la presión real sigue a la pedida. Si el coche tenía averías guardadas, las borramos y comprobamos que no vuelven.
Un consejo para quien hace mucho atasco: si notas el coche más perezoso en pleno verano que en invierno, es en parte normal, porque el aire caliente rinde menos. Si la diferencia es muy grande, entonces sí merece la pena comprobar el circuito.
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