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Una mañana cualquiera en un polígono

Un caso que se repite: furgoneta diésel de reparto que sale cada día del polígono Las Nieves o de Los Rosales, hace su ruta y vuelve a dormir al aire libre. Un lunes de enero, tras una noche de helada, el cuadro muestra un aviso de AdBlue y una cifra de kilómetros que va bajando. El conductor reposta urea, pero el aviso no se va.

Al leer la centralita aparece un fallo de calentamiento del depósito. El calefactor que mantiene el líquido en estado utilizable había dejado de funcionar, y con el frío la bomba no conseguía presión. En ese modelo el calefactor va integrado en el conjunto de bomba y depósito, así que no se cambia suelto; en otros sí. Por eso nunca damos el diagnóstico por teléfono.

Cómo funciona, en pocas palabras

El sistema SCR inyecta urea en el escape, por delante de un catalizador específico. Allí la urea reacciona con los óxidos de nitrógeno y los transforma en nitrógeno y vapor de agua. Dos sensores de NOx, uno antes y otro después, le dicen a la centralita si la reacción funciona. Si los números no cuadran, el coche lo interpreta como emisiones fuera de norma y activa la cuenta atrás.

Las averías que más vemos

  1. Inyector obstruido por cristales. La urea que se seca deja depósitos blancos que taponan la boquilla. A veces se recupera limpiando; otras, hay que sustituirlo.
  2. Sensor de NOx que lee mal. Es una de las piezas que más falla. Comprobamos su señal antes de cambiarlo, porque un escape con fugas también puede falsear la lectura.
  3. Bomba o calefactor del depósito. Muy ligado al frío. En los inviernos de Móstoles, con heladas, es cuando dan la cara.
  4. Líquido contaminado. Repostar de un envase mal cerrado o mezclar con otro producto acaba en filtros y bomba dañados.

Consejos para quien depende de su furgoneta

Rellena el depósito de urea con tiempo, no cuando el aviso ya está en marcha. Guarda las garrafas cerradas, a la sombra y sin que pasen el verano al sol dentro del vehículo, porque el calor también degrada el producto. Y si el aviso aparece justo después de un invierno duro o de una temporada parada, coméntalo al pedir cita: nos ayuda a orientar el diagnóstico desde el primer minuto.

Por qué no conviene esperar al último kilómetro

Cuando el contador llega a cero, el motor no arranca tras apagarlo. Si te pasa en plena ruta, el problema pasa de taller a grúa. Además, el sistema trabaja en equipo con el filtro de partículas y la EGR: una furgoneta que pasa el día entre atascos de hora punta y paradas cortas carga más todos estos sistemas.

El coste depende del modelo y de la pieza afectada; pide presupuesto sin compromiso y te explicamos qué ha fallado y por qué. Si lo necesitas, pide cita aquí.